No soy capaz de concebir una organización EFICIENTE que no tenga en cuenta la percepción que sus CLIENTES tienen de ella

lunes, 25 de enero de 2010

LOS “CCC” FRENTE A LA CRISIS




Publicado en Autoposventa, número 44 (III) Octubre 2008
Ediciones mvpress, www.autopos.es


Vaya por delante que no hay intención política en este artículo. Se trata solamente de dar una visión distinta de las que oímos a diario sobre la crisis financiera mundial desde el punto de vista de los “triple C".
Lo primero, aclarar quienes forman esa panda de los “triple C”. Pues somos….¡TODOS! Las siglas responden a “Ciudadanos Consumidores Contribuyentes”. No es que formemos ningún partido, ni siquiera asociación con fines benéficos. Somos los que pagamos todo, los que aguantamos todo, los de siempre, mande quien mande. Y el caso es que estamos sufriendo una permanente estafa.
Me quedo perplejo estos días viendo y leyendo todo lo que está pasando. Me explico: en todas las facetas de la vida hay dos caras, el bien y el mal... la parte económica y la parte financiera. O sea, lo que tengo, lo que produzco, mis activos (la parte económica), frente a lo que debo (la parte financiera), sea a los bancos, proveedores o accionistas. Este principio general, insisto, es aplicable en todos los órdenes vitales. En economía se ve muy bien, pero por poner otro ejemplo, cuando nos vamos de juerga y nuestro cuerpo y mente disfrutan, al día siguiente deben pagarlo.

Obviamente, ambas partes deben estar equilibradas. Y aquí es donde empezamos a fastidiarla, porque esta crisis financiera mundial viene justo por no cumplir este principio fundamental de equilibrio. Esto NO es una crisis económica, sino financiera. Eso sí, las consecuencias ya sí que son económicas (por ejemplo, receso en la producción, desempleo, etc.), además de las propias financieras (quiebras, impagados, etc.). No quiero caer en la demagogia, pero … ¿hay alguien que pueda decirme con seriedad y rigor cómo es posible que haya sucedido lo que está pasando? Se supone que es un sector, el financiero (banca, bolsas, seguros, etc.) de los más regulados, que más requisitos deben cumplir. Esto es algo mundial. ¿Se acuerdan de lo de Enron? Nos dijeron que ya era imposible que pasara algo parecido, que ya se habían tomado medidas de control. Que este sector era muy transparente, donde toda la información se conoce. Y resulta que el sistema financiero mundial se viene abajo, literalmente se desploma. Se habla, solamente en EE.UU, de inyectar recursos equivalentes al valor de los que se produce (PIB) en un año en España, todo ello para dejar la cosa más o menos normal, como antes. Bueno, como nos decían que estaba antes. Y encima dicen que si no lo hacen es peor. Y creo que eso sí que es verdad.

Lo que pienso es que hay un politiqueo tremendo, que hay mucha gente que no hace su trabajo y otros muchos que se enriquecen a costa de no guardar ese equilibrio entre la estructura económica y la financiera en sus empresas, por muy multinacionales y globales que sean. Y lo que es indignante es que las consecuencias siempre las pagamos (y nunca mejor dicho), los “CCC’s”. Como consumidores, trabajadores, empresarios o simples accionistas. Y nos vemos enormemente afectados, de muchas maneras, con nuestros ahorros, nuestra capacidad crediticia, nuestros empleos, nuestros impuestos, etc. Y lo peor es que lo volverán a hacer. Al tiempo.

¿Y qué podemos modestamente hacer en nuestro querido sector?. Pues me voy a permitir ofrecer un par de consejos válidos para cualquier actor de la posventa: 1) Guarden el equilibrio entre ambas partes, la económica y la financiera. No se metan donde no puedan. Crezcan, avancen, pero no a costa de convertir sus organizaciones en meros cortijos. ¡Viva la buena gestión!, aunque sea serena y no venda tanta imagen personal. 2) Dar ejemplo con transparencia, que los “CCC’s” nos conozcan y nos vean con nitidez, que la “c” de los consumidores, que en nuestro caso es sinónimo de automovilistas, nos vean sin nubarrones (servicio, precios, etc.). Pero otro día hablaremos de esto con detalle.

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